Tu cuerpo huele a mí.

Tu cuerpo huele a mí.

 

Hueles mucho a mí. No importa lo mal que te sepa mi recuerdo; aunque sientas la rabia que sientas.Todos mis olores están en ti. No hay parte de tu cuerpo ni en tus prendas que no esté impregnada. Tu nariz no deja de percibir distintos momentos y sucios matices. Especialmente, tu pensamiento, sigue recorriendo los aromas que querrías detestar. Cierra los ojos, abre la boca, y recuérdame. Respírame. Inhala otra vez aquellos instantes. No puedes evitarlo. Estoy aquí. Aunque te duela, sigo dentro de ti. Moviendo tus labios y manos. Durante un tiempo vas a ser mía. Tardarás años en olvidar.

Los ojos de mi hijo son grandes

Los ojos de mi hijo son grandes, redondos, claros y lo esperan todo de mí. A través de esa mirada creo ver su corazón. Juega al fútbol con su consola y dice que el delantero centro soy yo. Me ensimismo viéndole sonreír. Se da cuenta y me pregunta qué me pasa. Nada, hijo. Estaba pensando… Os dejo. Tengo miles de cosas muy importantes que hacer por él. http://ow.ly/rAifV

El año en que tanto llovió en Madrid

539293_508592962517902_1506722611_nTodo lo que estoy contando ocurría en aquel año en que tanto llovió en Madrid. Porque en Madrid hay años de esterilidad y de sequía. Años de vientos que arrancan las ramas y años también de aguaceros tercermundistas. Nunca nada apocalíptico. Pero es una ciudad cuajada por la inconstancia. Pocas nieves atlánticas, por mucho que nos empeñemos: solamente una vez por lustro llegan aires del norte que cubren de blanco asombro las aceras durante pocas horas, pero se diluye y se ensucia en seguida, porque nada salvo lo errático persiste en este suelo. http://ow.ly/rAi4L

Por fin mi viejo amigo empezó a contarme

Por fin mi viejo amigo empezó a contarme cómo se encontraba de decepcionado y de apático. Nuestras borracheras elucubrativas de la juventud ya no eran tan apasionantes. Mientras me hablaba, creí que le iban a caer los ojos en el gintonic:

-Un día puede ser una perdida de tiempo. Una vida también.

-O no -le dije yo.

Él expresó sus dudas con un apretar de morros. Mientras el camarero le ponía otra copa sin preguntarle, siguió filosofando.

-La vida es ante todo un periodo de tiempo durante el cual no puedes ocuparte más que de una sola cosa, que es vivir. Lo puedes hacer de muchas maneras, pero en el fondo… es vivir, y nada más. Y de eso no se puede salir, sin salir de la vida, claro está. Y si sales de la vida, no es que hagas mucho más. No sabemos exactamente lo que puede ocuparte, pero se impone la idea de que la no existencia será algo bastante monótono e inactivo. Vistas así las cosas, yo creo que hay pocas opciones, tanto si existes como si no. Pero no hay a dónde ir ni a quién protestar. Es una situación extraña, que te deja un poco perplejo, porque es como que te han dejado aquí, sin decirte nada, ni te dan un papel con una explicación… aunque fuera una web o un número de teléfono. Nada. Por mucha gente que haya en la ciudad yendo y viniendo, me siento en un solar sin construir, dentro de un terreno urbanizado pero sin edificar.

-Jo, cómo estás hoy.

-La gente que ves está de paso. Como tú, como yo… Todos somos como los muertos vivientes de las películas, aunque con aspecto más saludable, en general. Parecemos ocupados. ¿Ocupados en qué? Como si preparásemos un viaje. Pero nuestro viaje se acaba aquí. Nos quedaremos en este solar vacío. Entonces, ¿qué hacer?

-¡Pues vivir! ¡Coño, vivir!

-Exacto. Lo único, eso.

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Un escritor

escritor_en_mesa (1)Un escritor no es un sabio, no es un erudito. Un escritor que publica mucho no es más escritor que aquel que no publica. Un escritor no es un vanidoso, ni un humilde escribiente. No es el que hace best sellers, ni el que sorprende y epata, ni el que se adorna con bastardilla inglesa, bucles y bucles de retórica literaria. Escritor es el que vive una historia de amor con un papel y un bolígrafo, sin metérselos por ningún sitio. No es el que sueña con idilios, sino el que goza con el pensamiento aunque no piense en nada gozoso. Ser escritor es vivir la sensación de un desbordante universo interior. Nadie más que uno mismo puede saber si es escritor o no, porque ni escribir bien demuestra nada. Solo él lo sabe. Ser escritor no es profesión ni es oficio.

Resumen del año http://ow.ly/rAhFX