por enriquebrossa | 9 09+00:00 Dic 09+00:00 2013 | LIBROSSIANO, Relatos
Por fin mi viejo amigo empezó a contarme cómo se encontraba de decepcionado y de apático. Nuestras borracheras elucubrativas de la juventud ya no eran tan apasionantes. Mientras me hablaba, creí que le iban a caer los ojos en el gintonic:
-Un día puede ser una perdida de tiempo. Una vida también.
-O no -le dije yo.
Él expresó sus dudas con un apretar de morros. Mientras el camarero le ponía otra copa sin preguntarle, siguió filosofando.
-La vida es ante todo un periodo de tiempo durante el cual no puedes ocuparte más que de una sola cosa, que es vivir. Lo puedes hacer de muchas maneras, pero en el fondo… es vivir, y nada más. Y de eso no se puede salir, sin salir de la vida, claro está. Y si sales de la vida, no es que hagas mucho más. No sabemos exactamente lo que puede ocuparte, pero se impone la idea de que la no existencia será algo bastante monótono e inactivo. Vistas así las cosas, yo creo que hay pocas opciones, tanto si existes como si no. Pero no hay a dónde ir ni a quién protestar. Es una situación extraña, que te deja un poco perplejo, porque es como que te han dejado aquí, sin decirte nada, ni te dan un papel con una explicación… aunque fuera una web o un número de teléfono. Nada. Por mucha gente que haya en la ciudad yendo y viniendo, me siento en un solar sin construir, dentro de un terreno urbanizado pero sin edificar.
-Jo, cómo estás hoy.
-La gente que ves está de paso. Como tú, como yo… Todos somos como los muertos vivientes de las películas, aunque con aspecto más saludable, en general. Parecemos ocupados. ¿Ocupados en qué? Como si preparásemos un viaje. Pero nuestro viaje se acaba aquí. Nos quedaremos en este solar vacío. Entonces, ¿qué hacer?
-¡Pues vivir! ¡Coño, vivir!
-Exacto. Lo único, eso.
http://ow.ly/rAhVn
por enriquebrossa | 9 09+00:00 Dic 09+00:00 2013 | Escribir, Herramientas para Escritores, LIBROSSIANO, Mis autorretratos
Un escritor no es un sabio, no es un erudito. Un escritor que publica mucho no es más escritor que aquel que no publica. Un escritor no es un vanidoso, ni un humilde escribiente. No es el que hace best sellers, ni el que sorprende y epata, ni el que se adorna con bastardilla inglesa, bucles y bucles de retórica literaria. Escritor es el que vive una historia de amor con un papel y un bolígrafo, sin metérselos por ningún sitio. No es el que sueña con idilios, sino el que goza con el pensamiento aunque no piense en nada gozoso. Ser escritor es vivir la sensación de un desbordante universo interior. Nadie más que uno mismo puede saber si es escritor o no, porque ni escribir bien demuestra nada. Solo él lo sabe. Ser escritor no es profesión ni es oficio.
Resumen del año http://ow.ly/rAhFX
por enriquebrossa | 7 07+00:00 Dic 07+00:00 2013 | Fantasías y ensoñaciones, LIBROSSIANO
Me gustas cuando eres buena niña. Me gustas cuando eres mala. Me gustas angelical, en equilibrio, en caída y en ascenso. Me gustas.
por enriquebrossa | 7 07+00:00 Dic 07+00:00 2013 | Fantasías y ensoñaciones, LIBROSSIANO

Todo lo que ella dice suena bien. Me hace abrir más los ojos y me temo que hasta la boca. A decir verdad, me preocupa que su hablar sea como la música, porque ésta, cuando es bonita y está bien interpretada, siempre nos hace adecuar nuestro estado a su ritmo y emoción. A lo mejor su letra es absurda, insidiosa o nefasta y sin embargo llevamos el compás. Hago lo que puedo por liberarme del influjo de aquellas personas que son como la música, cuya gracia y maneras te hacen pasar por alto sus pensamientos y sus hechos reales. ¿Cómo me defenderé de su risa? Al menos sus palabras las puedo analizar. ¿Pero qué hago con su risa?
por enriquebrossa | 7 07+00:00 Dic 07+00:00 2013 | LIBROSSIANO, Según creo
Respóndeme si puedes. ¿Qué culpa tiene el cisne, de que existan los patos? ¿Debe pedir perdón el águila real a las gallinas? ¿Tiene que ser modesto el sol y apagarse para no ofender a los otros astros menores? ¿Merece el niño recibir picotazos de los mosquitos? ¿Aconsejas al erudito limpiarse la boca con la manga para integrarse entre los patanes? ¿Instarías a la montaña a tratar de agacharse más que el arroyo? ¿Esperas de mi que siga siendo bueno contigo pese a que tú no sepas valorarlo ni entenderlo? ¿Crees que debo sentir agradecimiento pese a tus mezquindades y traiciones porque pudiste haberme asesinado un día en que distraidamente me puse de espaldas y no lo hiciste? La respuesta a todas estas preguntas es una sola, clara y concisa: ¡que te jodan!