por enriquebrossa | 5 05+00:00 Dic 05+00:00 2013 | LIBROSSIANO, Relatos
Hay una línea azul que separa las montañas del cielo. ¿No veis algo que brilla detrás? Mañana llevaré a los niños al colegio. Pero antes meteré en el coche una botella.de agua, mis caramelos de café y mis gafas de sol. El depósito de gasolina estará lleno. Cuando deje a los niños me echarán besos y yo les diré como cada día, que aprendan mucho y hagan más amigos. Después tomaré la autopista en una dirección desconocida. Me dejaré guiar por el resplandor que asoma tras el horizonte.
Pero volveré para almorzar
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por enriquebrossa | 5 05+00:00 Dic 05+00:00 2013 | Fantasías y ensoñaciones, LIBROSSIANO, Según creo
Hoy te necesito. No me preguntes por qué. No es que no lo sepa. Lo sé, pero por favor, no me lo preguntes. Hoy me vendría bien tu calor y tu ayuda. Tu charla y tu risa. Hoy querría dormir profundamente. Sin embargo, aquí me tienes, esperando que algo pase, dentro o fuera de mi cráneo, no estoy seguro, pero aspirando a que algo suceda.
¿No te estará pasando a ti lo mismo?
por enriquebrossa | 5 05+00:00 Dic 05+00:00 2013 | Fantasías y ensoñaciones, LIBROSSIANO
Abre la ventana un momento.
Esta noche es de las que hace latir con más fuerza el corazón. Cuando no pasen coches aguza bien el oído. Calla. No hagas ningún ruido. No respires… Ya verás…
Seguro que puedes oírme aullar.
por enriquebrossa | 5 05+00:00 Dic 05+00:00 2013 | Fantasías y ensoñaciones, LIBROSSIANO
No es la mentira lo que nos aleja a ti y a mí. Al contrario. La mentira es el cemento que nos une. La verdad nos desilusiona y nos separa, no la mentira. La mentira está asociada a nuestra voluntad de querernos y seguir unidos pese a todo.
por enriquebrossa | 5 05+00:00 Dic 05+00:00 2013 | LIBROSSIANO
El vendaval sopla en las ventanas. No me puedo concentrar.
Ya sé que vivo en un tiempo desapacible, pero prefiero que el viento me dé en la cara a escucharlo silbar, escondido bajo la mesa. Pretende amedrentarnos a todos.
Nada malo pasa de largo. Yo lo sé. Sabe dónde estoy. ¿Y qué? Voy a salir a decirle que no sopla lo suficiente para turbarme. Al contrario, el frío me estimula.
Se que me rondas, pero yo abro mis brazos y hasta puedo apoyarme en ti. Y tú no puedes moverme. Que se refugien otros. No puedes nada contra mí. No solo no te tengo miedo. Es que eres como un perro para mí. Irás a donde yo te diga. Te he domesticado.
Ya se manejar el mal.
por enriquebrossa | 4 04+00:00 Dic 04+00:00 2013 | Crónicas del firmamento, LIBROSSIANO
Te extrañarán algunas cosas que te estoy contando de la muerte.
Pues mira, yo creía que el domingo de resurrección dejaban resucitar a todo el mundo y por lo visto, de eso nada de nada. Vamos, que tenía que haberme enterado bien y no lo he hecho. Culpa mía. Así que aquí estoy yo, que ahora no sé que hacer. Aquí hay niebla todos los días, parece que el cielo esté en Escocia o algo así. Di que ni siento ni padezco, y eso es una ventaja si sufres mucho en la Tierra, aunque eso ya me lo decía un profesor cuando era pequeño, porque era un niño reflexivo y tranquilo. Vamos, que para mí, que soy flemático, eso no es lo peor. A mí me gusta la radio, aquí no se pilla nada… pero te enteras de todo igual, eso te ocurre mucho en el firmamento si estás de alma como yo. En fin, no vale de nada lo que te cuente, porque esto de morirte, hay que vivirlo, no vale que te lo expliquen, no te haces bien a la idea. Sigue mandándome cuentos tuyos, por favor, porque aunque aquí no hay wifi, ahora me lo leo todo. Bueno, no me lo leo, pero como si lo leyera, ¿sabes? estas cosas raras que tiene el cielo. ¡Si es que estoy en el cielo! Porque esto está muy mal señalizado. En carteles gastan menos que en las carreteras españolas. No pone nada en ningún sitio. Luego, lo de las tías buenas con alas… De momento ni una. Pero vamos… yo estoy bien. No sé por qué, la verdad… No hago nada… Solo mirando a Dios, todo el rato. Y no creas que Dios está haciendo milagros, comunicando revelaciones y montando el show. ¡Qué va! ¡Nada de eso! Todo el rato mirando. Corte no te da, porque por lo visto tampoco hay tiempo, no es como estar dos horas mirándole, que parecería un poco raro. En fin, esto, como sintetizaría una tía de mi mujer, que espero tardar en encontrarme por aquí, el cielo «es que es un poco así».