CABIZBAJO

 

Una cosa es andar. Otra diferente es mirarse andar. Observar cómo los pies se relevan continuamente en su posición, es una especie de obsesión geométrica. Una actitud introspectiva. Mientras caminas no puedes ver hacia donde avanzas o retrocedes. Una espiral capaz de arrastrarme hacia el trance hipnótico. Es algo similar al autorretrato en el que figura el retratista en un espejo, y la imagen se reproduce cada vez más pequeña evocando el concepto de infinito. Las manos en los bolsillos. La vista hacia el suelo. Camino pensando en ti y cuidando al mismo tiempo de no pisar las rayas. Avanzo en la noche cerrada como un invidente, porque la noche realmente está en mí . Son dos indicios de una mente obsesiva. Jugando a no pisar lo negro, como de pequeños, mantengo un ejercicio mental de bordillos y aceras. Sin poder ver hacia donde voy o retrocedo, con qué o quien puedo tropezar, dónde y cómo me pueden atropellar. No es mi culpa. Es del español, que es un idioma obsesivo y ensimismado. Lleno de reiteraciones, dobles negaciones y cuádruples redundancias que llegan al propio vocabulario. Vocablos como medioambiental, contigo, ensimismado, etc. Mi cabeza se ha llenado de bucles por dentro. Solo puedo mirarme andar.

TE PODRÍA PASAR A TI

Perdonadme que os diga algo que os interesa: un día vi un ramillete de flores junto a la barandilla del viaducto de Segovia, en Madrid (no confundir con el acueducto de Soria). Una señora mayor estaba llorando. Le pregunté si podía ayudarle pero me contestó que ya nada ni nadie podría ayudarle nunca . Su hijo se había suicidado la noche anterior (el que estudiaba farmacia no, el que se casó con una médico de Albacete). Al parecer se quitó la vida por no haber tenido el coraje suficiente para presentarse al Desafío Literario 9. Dándose cuenta de la oportunidad que había perdido, dejó una carta al juez y una nota a la de la limpieza para que en su ausencia no dejase los trajes en el tinte. Yo le dije a la señora, ¡qué error tan trágico! ¡¡Si hay un Desafío literario cada semana o dos (o dos semanas)!! Pero la anciana, mirándome a los ojos desde detrás de sus lágrimas sentencio:
– Cada Desafío Literario que dejamos a escapar nunca vuelve. Es como el agua del río.
– O la de los servicios – me dije a mí mismo consciente de haber descubierto una gran verdad de la vida. ¡Cuánta sabiduría en sus mirar y en sus palabras!

No quiero que os pase como a aquel desafortunado. Así que os recomiendo que os presentéis al siguiente Desafío Literario.
Pero ya mismo, porque el plazo acaba exactamente muy pronto, (hora de España, «mayormente» peninsular). Y solo son unas pocas palabras. Y se pueden publicar en un tomo muy tremendo del que os tengo que hablar.
Y recordad estas palabras:
No hay agua debajo del viaducto de Segovia.

Al caer el velo

 

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He soñado un velo de seda acariciando tus brazos y piernas al deslizarse hacia el suelo. Te he imaginado conteniendo tus senos redondos entre los dedos. Mi mente ha inventado un espejo mostrando obscenamente tu espalda. Te he visto con la boca entreabierta, los ojos bien abiertos y el rostro deslumbrado ante tu propia desnudez, iluminada por mi mirada atónita. Siento tus ojos y los míos conectados con esa atracción tan profunda que es capaz de ponernos serios. Adivino tus sensaciones. Es un encuentro que sabe a tragedia, porque tiene algo de sorpresa y de derrota. Hay una emoción desbordada en el beso que marca un final y una puerta de entrada a un lugar nuevo, a un paisaje distinto. Tan presente estás en mí. Tenemos que vivir esta historia, que es de las que siempre acaban mal, pero que aportan a la vida algunos segundos a los que no se puee renunciar.

Pero al despertar, me descubro en un cuarto vacío, frente a una pared que reflejaba el resplandor de la noche.

No quiero continuar un minuto más sin perderme por ti. Quiero estrecharte y rozar tu frente con mis dedos. Acariciarte las cejas con mi nariz. Hablar contigo y escuchar el silencio de tu cuerpo elástico, que se exhibe tal cual es, transparente, frágil y que súbitamente desaparece como una burbuja en el agua.

La gran explosión

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Dicho con todo respeto, no es importante para lo que te quiero decir si crees en Dios o no; si crees en Jesús o en el gran agujero negro . 2236007_origPorque en general hay un consenso científico según el cual en un momento dado hubo una gran explosión, con o sin ayuda divina, y de ahí han surgido todos los astros del firmamento.Y de toda esa gran bola de mierda incandescente y gigantesca, una pelotilla sin importancia relativa en el conjunto del universo que salió salpicada, ha sido llamada Tierra por los yayos de nuestros yayos y, tras convertirse en nuestro lugar de nacimiento, nos ha permitido llegar a la situación actual. De alguna manera todos venimos de un  Sol o de otro. Somos trozos del sol, porciones mínimas, enfriadas, húmedas, fermentadas y podridas. Millones de veces impregnadas, engendradas y evolucionadas hacia no se sabe qué, o hacia la nada. Somos una colonia súper poblada de insectos flotando sobre un pomo de madera, resto de un enorme naufragio; monstruos minúsculos al borde del vacío.

Entonces… besémonos con desesperación, será lo mejor. ¿No te parece?insecto flotando

Solo en ti.

Todo tu rostro parece azul cielo, por el resplandor que emanan tus ojos. Hay algo de pena en ellos. Hay timidez también. Y reflexión. Y miedo. Quiero darte abrigo, comprensión y alegría. Quiero inculcarte fortaleza, seguridad y otra vez alegría. Voy a aportar las pautas para ser feliz, desde mi dudosa destreza y magra experiencia, porque estoy seguro de que lo vas a merecer. Te voy a enseñar a no aguantar nada de nadie aunque creas que te quiere más que yo. Que no escuches más ni el ruido ni el silencio. Que hagas tú misma las olas y el viento. Que no te asuste el hueco en el cielo. Serás el centro de todo ahora. Te señalaré el principio del camino a recorrer, que eres tú. comer-el-pieTe acompañaré un tramo, y te abandonaré para siempre a mi pesar durante algún atardecer desapacible. Otros te ayudarán después. Al final, y créeme que lo siento, verás que el viaje más bonito es el que hiciste con nosotros. No mirarás hacia atrás, o eso espero. Que no quiero que pierdas de vista el terreno que pisas y que pienses en ti, solo en ti, hasta que una nueva luz, con tu atención azulada, se agarre a tu mano para ir, venir y comer. ¡Piensa en ti, piensa en ti, te diré siempre! Sé muy fuerte y sufriremos menos. No esperaba querer tanto. Bienvenida. Hoy terminan unos días y empiezan otros, que son los tuyos. Bienvenida.

A mi hija Claudia.

Fraude

Siempre he pensado que la vida de la gente empieza cuando sale del trabajo. No quisiera dar la impresión de que tengo una mentalidad poco entusiasta respecto al fenómeno laboral, pero sin duda el tiempo que se pasa trabajando, cuando se hace conforme a las reglas de otro, en la casa o en la empresa de otro, es una parte de la vida que se presta. Aceptar obligaciones, sean profesionales, familiares, sociales, es como perder o ceder parte de nuestra vida a los demás. Un sometimiento. Considero valientes a aquéllos que consiguen resistirse al deber, así como a los que, a pesar de aceptarlo, logran construir su propia vida, la que les corresponde o desean y no un sucedáneo. A los que no logran ninguna de las dos cosas, les queda poco tiempo entre la hora de salida y el sueño. El tiempo siempre pasa fugaz, y a ellos más. Parece un fraude.