La hora de la verdad

HORACuando la hora de la verdad es exactamente una hora,  un instante, o un día, es fácil dar lo mejor de uno mismo. Puedes esforzarte al máximo durante un lapso corto, determinado y decisivo. Pero cuando tenemos una responsabilidad muy importante la hora de la verdad tiende a ser casi continuamente, cada día y a todas las horas. A veces nuestra responsabilidad dura casi toda la vida. Y no somos capaces de dar lo mejor durante todo el tiempo. O por lo menos yo no podía.

Yo soy un hombre abierto

Alguien abierto es el que respeta y acepta de modo tolerante que puede haber planteamientos distintos al suyo y se interesa por comprenderlos. En ese sentido, y sólo en ese, yo soy un hombre abierto. No lo es  el que se apunta a lo más moderno si desprecia a los que no lo hacen. No es más abierto el más radical, y de hecho, si eres realmente abierto, es difícil que no seas también moderado en todo. Conceptual Illustration of a open minded man. Human-computer. ThSer de izquierdas no es ser más abierto. La izquierda y la derecha son las dos ideologías políticas igualmente oficiales de nuestro tiempo. Si descalificas a los individuos en función de sus ideas, no eres abierto. No es más abierto quien se arriesga con todo tipo de drogas, ni el que practica todo tipo de sexualidad. No es cierto que haya que probarlo todo. No ensayo con nada que me produzca asco o cualquier tipo de rechazo o simplemente no me interesa. El mundo es infinito para el tamaño del hombre y, puestos a explorar, siempre hay otras cosas que sí que me interesan y no me degradan. No intentes aquello que pueda dañar tu salud o simplemente no te sometas a experiencias que puedan alterar tu personalidad de un modo indeseable e inconveniente. No hace falta que te apuntes a la comida vegetariana, la ecología o cualquier otra tendencia. Puedes hacerlo o no. Lo importante es que aceptes con normalidad lo que otros hagan si te respetan a ti. Cualquier actitud militante es lo contrario de una mentalidad abierta. Es abierto el que trata de entender al otro. No el que trata de ser como todos los personajes no convencionales que encuentra en su camino. Ser abierto no implica ser neutral, ni neutro, ni abstencionista, no supone carecer de un modo propio de ver la vida. No significa que tú tengas que poderme moldear. Ser abierto no significa carecer de identidad. No hay que ser amorfo. Se puede tener opinión, cualquier opinión, incluidas todas las posibles, hasta las más clásicas y extendidas. Ser abierto no implica tener que instalarse de por vida en la inmadurez.   Quien presuma de mente abierta, que me acepté a mí también en mi faceta de insufrible normalidad convencional. Entiéndelo bien de una vez: para ser abierto, no necesito ser como tú.

SALMOS ATEOS Oraciones hacia el vacío. LEJOS de MÍ.


imagesSALMOS ATEOS.

Oraciones hacia el vacío.

LEJOS de MÍ.



Estoy lejos de todo. 

Lejos de ti. Lejos de mi.
Espérame. 

Yo no quería estar aquí.

No quería estar aquí.
Estoy en el horizonte al que nunca se llega.
Estoy en el laberinto de las tinieblas.
Y créeme, no quería estar aquí.

No cantan los pájaros.
La tarde es eterna,
porque estoy en un lugar que no tiene noche.

No quería estar aquí.

Estoy solo.
Tanto que no te recuerdo.
No te tengo a ti, no me tengo a mi.

Aquí hay desolación pero no soledad.
Mi pasado se ha perdido. Y no lo puedo buscar.

Yo no quería estar aquí.amber4

Tráeme solo tu voz.
Luego sigue tu camino.
Ve sabiendo que yo
no quería estar aquí.

Pero dame tu voz,
si me duermo en este país sin noche,
hecho de tardes eternas.

Soy un insecto que habita
en un planeta de resina.
Soy un hombre de plomo
cayendo deprisa en un lago sin vida
que no tiene fondo ni luz.

Yo no quería estar aquí.

Soy un bote sin remos.
Soy un coche sin ruedas.
Soy el alma de un no nacido.
Un no nacido despierto.

La hoja que el río lleva
camina en dirección al mar.

Ve en mí un plato boca abajo.
Una ventana pintada en la pared.
Soy un objeto imposible.

No quería estar aquí.
Y créeme, de verdad
que no quería estar aquí.

Pero estoy lejos,
muy lejos de todo.
Lejos de mí. Lejos de ti.

Espérame. O no me esperes.

No me esperes más.

Yo no quería estar aquí.

El cargador

(sobre el deseo de no decepcionar a un hijo)

 

Durante los días que Juan estuvo en el paro, nunca pudo creer que su autoestima pudiera llegar a fallarle. Juan era un hombre que se sabía diferente a los otros en algunos aspectos. Ninguna bofetada de la vida le importaba. Lo importante era lo que él era, y eso nadie se lo quitaría por mucho tiempo que estiviera en el dique seco del mercado laboral. La vida continuaba, seguía teniendo cosas importantes. Por ejemplo, el cumpleaños de su hijo. Una de las mejores maneras de celebrar el cumpleaños de un niño de siete años es organizar un simple partido de fútbol con los compañeros de clase de su hijo. Juan, espoleado por su mujer, que siempre estaba atenta a todo, encontró un campito de fútbol muy bien cuidado aunque de pequeñas dimensiones, ideal para que unos quince niños de su edad pasen una tarde estupenda. Después,una merendola con hamburguesa, refresco, patatas, chuches y, cómo no, la tarta con velas. El día señalado llegaron al campo los niños con sus papás. Estos habían acodado poner el dinero del  regalo que todos los padres darían por igual. La recaudación fue suficientemente generosa como para comprarle al niño uno de aquellos cuadricópteros teledirigidos. No fue fácil aprender a dirigir aquel cacharro. Al día siguiente Juan y su hijo montaron en sus bicicletas. El hijo llevaba una pequeña bolsa a la espalda con provisiones, una bomba de hinchar unas llaves Allen, pañuelos de papel y cosas así. El padre llevaría el «drone». ¡En su caja, por Dios, sobre todo que no se rompiera! Tuvo que hacerse una especie de mochila con bolsas de plástico, ya que el aparato con su embalaje no cabía en ninguna mochila. El día era estupendo, pero las cuestas arriba con calor son más duras. Sin embargo, la ilusión les impulsó lo suficiente y pese a la poca edad del hijo y la mucha del padre, al cabo de varios kilómetros alcanzaron su meta. Una ermita generalmente abierta pero vacía y solitaria en lo alto de un montículo que permitía una vista preciosa, en una zona con una gran explanada y escasos árboles. Perfecta para aprender a manejar el aparato evitando choques peligrosos con el entorno. El drone acabó el primer intento pese a todo con varios arañazos en las hélices, ya que no era fácil de llevar al principio. Su padre le consoló explicándole que eran heroicas heridas de guerra, que no había que salir buscarlas nunca, sino todo lo contrario, pero que también eran como las arrugas en la frente, un homenaje por todo lo que uno lleva volado en la vida. Disfrutaron como niños los dos juntos hasta que se agotaron las baterías del cacharrito. – Ahora, hace un día fabuloso yel camino a casa es casi todo cuesta abajo.Podemos bajar muy rápido, sin peligro y con el aire refrescándonos. ¡Vamos, que Mamá nos espera con una comida riquísima! Pusieron cuidadosamente el aparato en su caja con todos sus accesorios. El niño era muy meticuloso para todo. Juan se cargó con todo, se subieron a las bicicletas y… Soñaban que hacían esquí acuático, que esquiaban, que se perseguían como en las películas, disparándose tiros el uno al otro. El padre estuvo a punto de matarse por volverse hacia su niño cuando descendía la cuesta a toda velocidad, fingiendo un disparo de pistola hacia su hijo que le seguía por detrás, pero milagrosamente pudo recuperar el equilibrio y controlar la bicicleta no sin que un seto le golpease en la cara y la pierna. Llegaron a la casa felices y exhaustos.

-Antes de comer tenemos que ducharnos,que estamos muy sudados.

-¿Papá, me cronometras la ducha, a ver si bato mi record?

-No. El niño se quedó decepcionado.

-¿Por qué no? -dijo abriendo unos ojos como puertas al mar.

-En vez de cronometrarte te echo una carrera. ¡Preparados, listos ya! Y cada uno se fue corriendo y riendo a su cuarto de baño a ducharse y vestirse antes que el otro.

-Papi, ¿con pelo?

-Con pelo, hijo, siempre con pelo.

Después de comer Juan le dijo al niño:

-Tenemos que poner a cargar tu cuadricóptero. Fueron a su cuarto.  La caja del drone tenía compartimentos para distintos componentes y accesorios. Empezaron a buscar el cargador del juguete pero… no lo encontraron. Juan buscó en las instrucciones a ver si e había una lista de componentes. No había tal lista, sin embargo ahbía un apartado en el que salía unafrase. «No use otro cargador ya que podría dañar su aparato». Junto a la frase, aparecía un dibujo del mismo.

 

Tabaco de pipa

pipasMi hijo me ha dicho que no le funciona la WII. He seguido la senda del cable hacia el enchufe y efectivamente, estaba suelto. 
– Oye, pollito, voy a correr el mueble. Tú que cabes, te metes y me acercas ese enchufe.
– ¡Vale, Papi!
El pollito se metió a gatas por un hueco que abrí en la estantería:
-¡Jo, Papi, mira lo que he encontrado!
Salió hacia atrás de entre los muebles y me enseño sus tesoros. En sus manos sucias había una pinza de madera de tender y dos pipas.
– ¿Fumas en pipa?
– Ya no. Lo dejé, hijo. Esta era de mi padre. Y esta es la mía. No la chupes. Quién sabe cuanto tiempo llevan allí.
– Ha sido muy chuli, Papi. Como una peli de egipcios.
– Como entrar en las pirámides, ¿verdad? Mañana se lo cuentas a la señora que limpia. Anda, arqueólogo, dámelas. Voy a lavarlas. Ya tienes arreglada la WII.

Esta noche, después de cenar he ido a mi despacho. He abierto un cajón y he extraido las dos pipas. He estado mirando un buen rato la de mi padre. He abierto la ventana. Finalmente he metido la pipa de mi padre en una caja de madera, la que él usaba para guardar el tabaco. Después he tomado la mía, y sin fumar me la he puesto en la boca y he estado mirando por la ventana la calle vacía y el cielo oscuro, enorme, mudo, sin percibir que la noche aún era fresca en abril.

Traumas y tele

Las series norteamericanas están llegando a un nivel de calidad que no se encuentra en sus películas de cine.

Ayer vi Mentes Crimnales. Citaron a Adler con un excelente acierto en función del argumento de la historia. La cita es:

No sufrimos por nuestros traumas sino que los aprovechamos para nuestros fines.

Si esta cita te hace pensar en alguien o en ti mismo creo que esta búsqueda en google puede interesarte.

https://www.google.es/search?q=no+sufrimos+por+nuestros+traumas&rlz=1C1SAVU_enES554ES554&oq=no+sufrimos+&aqs=chrome.1.69i57j0l2j69i60j0l2.11443j0j4&sourceid=chrome&espv=210&es_sm=122&ie=UTF-8

Alfred Adler expresó esta idea de un modo más general y en cierto modo menos revelador que como la maneja la película, ya que se refería a la experiencia en general cuando usaba la palabra trauma. La experiencia nos crea dificultades y así aprendemos porque usamos la experiencia para alcanzar nuestros fines. Esto que parece obvio, sin embargo tiene una lectura referida a situaciones más extremas, que también hace Adler  y es la que interesa en la película, de modo que cuando le damos a la palabra trauma el sentido grave que se le da en la calle, la frase implica que el trauma te justifica o te potencia para la consecución de tus objetivos. Sirve de punto de apoyo.En el caso de la película de mentes criminales, el asesino recibe del guionista una gran comprensión y respeto, pero no se le exime de culpablidad.

Un negro que fue injustamente acusado de violación y posteriormente castrado por unos blancos cercanos al KKK, se convierte en un mutilador sistemático y asesino de sus verdugos años después. Es impresionante el respeto con el que se trata en la película al asesino, así como el modo en que se le muestra  al expectador que ese asesino,  aunque merece mucha más simpatía que sus víctimas, ha de pagar por su delito. La película maneja el suspense, la acción y la reflexión magistralmente, sin persecuciones de coches, ni casas que explotan, ni asesinos que se caen por las escaleras en el minuto final y se clavan el cuchillo de cocina.

Los americanos han creado una magnífica industria cultural televisiva que tiene toda mi admiración.

Las comedias televisivas españolas están basadas en una especie de neocostumbrismo zafio, de chistes vulgares, de sal bien gruesa y de personajes ramplones. En vez de ser héroes fuertes, inteligentes y guapos, nuestros personajes favoritos son disparatados, ridículos y penosos. No son como la gente de la calle, que es lo que se argumenta a su favor. Son la caricatura de lo más mediocre de la calle. Y las historias son absolutamente intrascendentes. Las series norteamericanas nos demuestras que se puede llegar a las masas ofreciendo actores que gesticulan poco y transmiten mucho, Con unos guiones que hablan de personajes adultos, profesionales, inteligentes, y de gran interés. Cuentan historias que no están exentas de complejidad y motivos para la reflexión mucho más que los guiones que los propios norteamericanos hacen para el cine, como decía al principio.

España y el resto del mundo Iberoamericano deberíamos pensar un poco al respecto.

Murieron Florinda Chico, y Jose Luis López Vazquez y otros muchos en la cultura española. Respeto y comprendo que algunos sigan la estela de sus películas. Pero tiene que haber más gente, empezando por los productores, interesados en hacer otro tipo de cosas.