Voluntad de amar

El amor es algo que no me gusta mencionar. Hay una parte de él sumamente íntima, celular e involuntaria que es aquella que se vive de un modo más perentorio. La gente cree que sólo eso es el amor y ofrecen de él una visión romántica, mágica, casi supersticiosa y falsa además de muy incompleta. El amor no es solamente algo expontaneo e involuntario. He descubierto que el amor tiene un componente importante de decisión personal y de voluntad. Esta faceta menos pasional del amor esta bajo nuestro control, y puede permitirnos transformar la realidad que nos rodea, asentando la parte positiva de nuestras relaciones personales. Yo aconsejo a aquellos cuya experiencia sea limitada que no basen nunca sus relaciones de amor, ya sean de pareja, familiares o de amistad, solamente en el amor visceral ni únicamente en su voluntad. Que se apoyen siempre en esas dos facetas a la vez, que son los dos componentes del amor, de modo parecido a como la física describe un vector, con su fuerza y su dirección. Esto te ayuda a sentirte feliz, pleno y libre, dueño absoluto de ti mismo y de tú vida.

Tener, tener, tener, tener…

66801_356157874495625_1864136411_nLa entrega es quizá lo único que pueda tener sentido.
Tener talento es tener capacidad de entrega; tener fuerza, tener generosidad, tener egoísmo, tener amor, tener ilusión, tener ideales, tener valores, tener compasión, tener cariño, tener compromiso, tener amor; tener visión, tener lucidez, esperanza, paciencia, sentimientos, tener humildad, tener victoria, tener derrotas, tener razón. Tener corazón, tener prisa, tener coraje, tener responsabilidad, tener intensidad,pasión. Tener amigos. Tener ciudad, tener tierra, tener solidaridad; tener alegría. Todo es capacidad de entrega.
Tenerte a ti.
Tenerse a sí.
Tenerse así.

Cansancio (fragmento)

Cansancio (fragmento)

Cansancio. Sé lo que es. Se me abre la boca a la vez que frunzo el ceño, y no puedo mantener los ojos abiertos al mismo tiempo. La cabeza se me cae hacia el respaldo de mi sillón giratorio. Se acaba el bostezo, pero la boca sigue abierta y apretados los párpados, con la mueca doliente de un fusilado.

En mi cabeza no cabe una palabra más, una alerta más, una tarea más que recordar. Veo mi abrigo colgado de una percha. Él fue mi compañero, mi último amigo, mi perro fiel, la bandera de mi patria, y también la de mi barco pirata. Ahora, perdidas las naves, será la manta que me cobije cuando viva en la calle, el lienzo con que me tapen el rostro tras la confirmación de mi muerte. Debajo del traje y de mi abrigo estoy yo desnudo, moribundo y obsceno.

(fragmento)