Una mujer es como un disco de vinilo. Hay que manejarlo con extrema delicadeza, porque se raya con mucha facilidad. No importa lo que tenga dentro: que sea un disco bueno, o malo, estruendoso o sutil, que su música sea delicada o heavy metal, que sea una espontánea Jam Session o un pautado minueto… Da igual, es un disco de vinilo. Sujétalo por los bordes, como si quemase, y con las yemas de solo tres dedos bien limpios.

Justo es decir que eso es muy incómodo para los gruesos dedos del varón, pero que también por eso aprendimos a valorar y a adorar la música que había dentro de aquellos legendarios discos.

Aprender a tener cuidado con el frágil corazón de la mujer nos hace a los hombres ser más civilizados y mejores personas, aunque en cualquier momento puede asomarnos un impulso asilvestrado, que tardamos toda una vida en no-dominar del todo.
Por favor, sed condescendientes cuando salga el manazas que todos llevamos dentro.disco-vinilo-valeria-lynch-a-cualquier-precio-ano-1988-4088-MLA125273040_3264-F