por enriquebrossa | 22 22+00:00 Feb 22+00:00 2019 | Reflexiones
Feliz Nochevieja. Cuando el jolgorio pase, quedarán rescoldos de juerga callejera. La euforia será un eco cada vez más lejano y algunos fuegos artificiales tardíos dibujarán brillos en la noche. El gruñir de motores, y el canturreo de jóvenes ebrios apurando las últimas oportunidades, perderán la guerra contra el manto oscuro del sueño y el silencio, que irá apagando las risas a pocas horas del amanecer.
Pensaré en ti. Querré pensarte sin nostalgia. Mirar hacia el presente que está a punto de llegar. Quiero dominar los acontecimientos. Moldear los siguientes eventos. Ahuecarlos. Mullirlos para ti, por si quieres permitir que tu nuca repose en ellos un poco, o quizás algo más. Para que podamos jugar y reir sobre una cama que tú sabrás decorar con sonrisas, con el color de tus ojos y con el calor de tus lomos.
Querer algo con desesperación, es como rezar con los puños cerrados. Así de intenso es el deseo de que mis hechos labren el tiempo y el mar. Y de labrarte a ti, mientras arañas las sábanas. Te ofrendaré mi esfuerzo y mis recaídas, a ti, si nada exiges ni reprochas. Por ti que me tolerarías todo, y que todo lo comprendes, siento que te debo algo y que disfruto con mi entrega.
No vuelven solos de nuevo nuestros días. Te los quiero traer yo.
por enriquebrossa | 22 22+00:00 Feb 22+00:00 2019 | Según creo
Hemos sobrevivido a otras Navidades, a sus maratones gastronómicos y roscones y turrones, y copas y a las nostalgias, a los cotillones… Hemos sobrevivido a la pandereta del sobrinito insoportable, quítale también el matasuegras al otro, bajad la televisión, por favor, niño, deja de tocar las velas. A las lagrimitas de la abuela, a los momentos tirantes con la cuñada, la irritación de la anfitriona, al empacho, a los discursos, a los brindis, a las compras y despilfarros… A las Nocheviejas prolongadas más allá del amanecer,, a los excesos etílicos, a lamentables conversaciones sobre vino y champán evidenciando ridículas pretensiones enológicas, a la cena con los del trabajo, con los del cole, con los de la universidad, con los del equipo, a las llamadas telefónicas con personas con las que solo hablamos en fiestas, a las felicitaciones, a los olvidos imperdonables, ¡no me digas que te has vuelto a olvidar de llamar este año a… , !!! Hemos sobrevivido a las ausencias; a los recuerdos. Hemos sobrevivido a los desplazamientos por carretera, casi todos hemos sobrevivido, y a los atascos. Hemos sobrevivido al estreno de la infernal metralleta de Carlitos en la comida del día de Reyes, ¿pero de qué rey mago cabrón habrá salido ese cacharro? Hemos sobrevivido una vez más al oportunismo de los políticos, al engendro de la Navidad laica y a las muletillas sobre la paz y el amor; a los anuncios de fragancias que transmiten mensajes tan edificantes como la adoración de la pasta gansa y la subyugación sexual. Hemos sobrevivido a los programas musicales de televisión, a las películas navideñas con final estomagante… a las colas para empaquetar regalos, aunque nos falta pechar con los cambios y devoluciones.
Hemos sobrevivido, al menos yo, a los momentos de cierto reblandecimiento al ver a nuestros hijos, y su ilusión… el brillo de sus ojos. Al pequeño que disimula como que si no supiera lo de los Reyes.
Y la conclusión es paradójica. Donde he escrito sobrevivido podría sustituirlo por… sucumbido.
por enriquebrossa | 22 22+00:00 Feb 22+00:00 2019 | Según creo
Un déspota no es nada, no representa ninguna ideología. Solo es un fulano, un mal perro, un tipo tratando de abusar del poder. Los sátrapas no son ni de izquierdas ni de derechas. Pertenecen al mundo, a la especie. Son la faceta animal, simple, elemental, silvestre y patán de un humano. Quizás alguien que se sabe mediocre y trata de sobrecompensarlo y convierte su egoísmo gigante en una tortura para todos. No hagamos debate ideológico donde no lo hay. Salvo el de democracia sí o no. Quien matiza y pone adjetivos a las democracias… cuidado con él.
Los burros a la cuadra.
por enriquebrossa | 22 22+00:00 Feb 22+00:00 2019 | Frases y microrrelatos
Hoy el ignorante no tiene el cráneo hueco de conocimientos sino un arsenal de eslóganes de filosofía barata y recetas para la vida.
por enriquebrossa | 22 22+00:00 Feb 22+00:00 2019 | Frases y microrrelatos
Para el hombre de la bolsa de galletas nada tenía tanta lógica como sentarse a mirar en vez de actuar. Hacerse a un lado antes que mostrar afanes, en aquel mundo sin sentido. Unos pajaros comenzaron a aproximarse tímidamente atraídos por la expectativa de poder hacerse con alguna migaja de sus pastas. Él los miró. Frágiles, graciosos, inocuos y vivos. Se fijó especialmente en uno que se acercaba dando pequeños saltitos muy cómicos. Estas cosas y el suave calor del sol en el parque durante un instante le generaron dudas y estuvo a punto de apostatar de su fe catastrofista. Pero tampoco. ¿Qué significado podría tener un gorrión en el contexto de la cruda realidad? Aquel pajarito era como una licencia poética, en una parodia infinita, un capricho más del absurdo existencial. El mundo es solo una mentira, un escenario en el que todos somos a la vez personaje y atrezo de un drama inacabable. Es la vida que se imita a sí misma.