No tan lejos

La cafetera no está tan lejos… Pero el sillón sigue mullido y no se le va. Tenia que haberme tomado el café antes de sentarme. Pero en esta vida, muchas veces nos encontramos con cosas que, cuando se actua demasiado tarde… ya no hay remedio.

Devoción

Besó su foto con total devoción, como le habían enseñado de pequeño a besar las estampitas. Era la religión de quererla.

De excursión

De excursión

Esta foto la tomé un día que salimos de excursión.
Mis hijos me decían:
-¿Cuándo pararemos, Papá?
Y yo les decía:
-De momento no estoy cansado, ya pararemos más tarde, cuando necesite un café.

Y la verdad es que al final nos fuimos bien lejos. Tuvimos un día muy despejado, claro, es lo que tiene el espacio sideral: que no hay nubes ni nada, no llueve nunca y se ve todo muy bonito. Menos mal, porque como no pensábamos llegar tan lejos, nos fuimos sin escafandra. El único que iba más preparado, el peque, que llevaba un verdugo de lana. Bueno, y la mediana, que llevaba capucha.

El pequeño nos dio más la lata y se quejó bastante. Su teléfono tenía mala cobertura.
-¡Jo., papá, todo el día viendo planetas!
-Hijo, ¿no ves que aquí no hay dónde parar?
-¡Si es que no hay más que planetas todo el rato! -reiterativo el pequeño.
-Como no nos metamos en uno…-dijo la mayor.
-No, hija, no, que entonces perderemos mucho tiempo.

Es que quería bajar a hacer pis, pero, oye, no sé qué galaxia era esa, que no veíamos ni un árbol contra el que pudiera remojar el crío, y claro, al chico no le daba corte ponerse ahí a mear para que le vieran hasta los marcianos, pero a mí no me parecía correcto. ¡Qué impresión íbamos a dar!
-¡Luego, que van a pensar los marcianos de nosotros!
-Pero papá, que están todos muy lejos.
Así que estuvo un poco de morros. Con eso y con que no le gustaban las estrellas, que eran un rollo, porque eran todas iguales, que eran una cursilada.

Al final tuvimos que dar la vuelta, y casi nos perdemos, porque el espacio está un poco abandonado, la verdad, igual que te digo una cosa te digo la otra. No te encuentras un cartel indicador ni de la Vía Láctea ni de la M30 ni de nada. Pero las chicas no se dieron cuenta porque estaban cantando y jugando con el perro,, que por cierto, se mareó, porque estos perros no muy grandes, la falta de gravedad la toleran poco. Bajamos la ventanilla, para ver si se le pasaba al animal, pero, no corría un pelo de aire. En cambio se nos fue flotando en un despiste la bolsa de las patatas fritas. Eso dijeron mis hijos. Yo no probé las patatas. No sé yo…

Volvimos tarde y con hambre. Todos durmiendo menos yo, que no paré de conducir. Hubo un momento en que encendí la luz del techo del coche y los estuve mirando… Me gusta verlos dormir, lo reconozco. Me distraje y casi choqué con la Tierra.
-¡Jo, Papá, qué frenazos!
-Venga, chicos, arriba, que ya hemos llegado. No os dejéis las chaquetas como siempre.
-Ha estado muy bien esta excursión, papi.
-Si, hemos visto planetas muy chulos.

La verdad es que sí, todos muy redondos y muy majos. La lástima es no haber traído algún imán de recuerdo para la nevera.

-Tendremos que volver. La próxima vez iremos por otra zona, que ésta parte del universo ya nos la conocemos.
-Claro. Yo lo que haría es salir de la Tierra y hacia la derecha todo.
-¡Vale, venga!

Padres y madres

No es por provocar, pero hoy, que es el día de la madre, quiero hablar de los padres. De los papás.
Quiero recordar a hombres y mujeres, pero especialmente a éstas, que la pasión de.los buenos padres, e incluso de los medianos, por sus hijos no es en absoluto menor que la de las madres. Ni un poco. Que nada tiene que ver con la educación y la cultura, que está presente en los textos más antiguos como algo que se da por hecho. En todas las culturas. Que los padres amamos profundamente a los hijos e incluso sentimos la misma simpatía hacia los niños en general. Que la sensibilidad no es femenina ni exclusiva de mujeres. Es distinta en ciertos aspectos. Que un maestro puede ser tan empático con los niños como una maestra. Quizás más, ya que elige una profesión que no está tan favorecida por la cultura tradicional como en el caso de las mujeres. Que estamos sujetos también a instintos paternales. Recientemente, hace unos cuatro años, se demostró que el llanto de lis niños provoca alteraciones hormonales en los padres que favorecen nuestro comportamiento paternal. Que nuestra relación con los hijos, si es que es menos involuntaria que la de las mujeres, será quizas aún más libre, elegida, valiosa y meritoria. Que los padres no somos progenitores de segunda categoría.

Cuando era estudiante nadie era capaz de levantarme de la cama. Cuando tuve hijos empecé a portarme de otro modo. Hoy son mi objetivo. Condicionan todo lo que yo haría. Tengo la suerte de que son mi mayor satisfacción, no preocupación.

Reivindico la desaparición del día de la madre y del padre, aunque les moleste en El Corte Inglés.

Quiero el dia de los padres y madres. El mismo día para ambos. A la vez.

ÚLTIMA HORA:

Madrid, 6/05/2019

ÚLTIMA HORA:

ALGO PASA EN TALLER DE ENRIQUE BROSSA Y DESAFÍOS LITERARIOS

«Estamos encontrando demasiados nuevos escritores con talento en el Taller de Enrique Brossa. Es algo que puede parecer positivo a primera vista, y estábamos muy contentos, pero, sin embargo ahora a muchos nos parece algo extraño». Esto al menos ha declarado Enrique Brossa según se ha podido saber en medios próximos a su taller. Y es que todos están escribiendo estupendamente. «Se está estudiando la posibilidad de que los asistentes a nuestro taller online estén utilizando algún tipo de dopaje que les permita mejorar su rendimiento literario por encima de los estándares propios de escritores más o menos noveles. De confirmarse este extremo, podrían sufrir algún tipo de penalización o castigo por parte del Taller de Enrique Brossa», que en el caso de las escritoras más interesantes podría llegar a ser corporal. Otra posibilidad que se contempla es la de que hayan sido afectados por algún tipo de contaminación digital a través de sus respectivas cams, lo cuál, habría mejorado notablemente sus prestaciones escritoras.

La policía, que no es tonta, confirma que ya se está investigando y han añadido que, «por el momento no se descarta ninguna hipótesis», que es lo que dicen siempre. Más adelante ampliaremos detalles.

Nota. En la foto podemos ver a la inspectora Romerales de la Policía Nacional, revisando textos de DesafiosLIterarios. com y comentando con sus compañeros: «Demasiado talento, no es normal. Demasiado bonito todo. Hay gato encerrado