OTRA VEZ EL RÍO

Es otra vez ese mismo sueño recurrente y apaciguador: vuelvo a pensar en el gran río de aguas verdes. Veo mi canoa rudimentaria deslizarse a favor de un curso desbordante y pletórico. Con mi remo, no sé si doy impulso o convoco suaves cosquillas en la corriente que me conducirá a desembocar y perderme en el mar.

Estoy en paz. Formo parte del caudal. No hay nadie conmigo pero me siento acompañado y completo. No importan los hombres, porque soy los hombres. No importan las plantas que se enredan en mi barca porque soy la vegetación y las algas. No me afecta el torrente, porque el torrente está en mí y yo formo parte minúscula en él. Estoy feliz.

La tarde cae mientras miro las ondas del agua. Me dejo llevar. Me tumbo en mi barca, cierro los ojos y entonces sé que sigues ahí. Me miras y sonríes. Y el sueño vuelve a empezar.

Vuelve a ser ayer y mañana. Siempre ayer y mañana.

El sueño vuelve a empezar.

Escóndelas bien

CONSEJO DE HOY

Yo soy un caballero español clásico en algunos aspectos, lo reconozco apenado. No siempre me preocupa mi aspecto pero cuando quiero vestir bien, quiero hacerlo sin que nadie lo note. Trato de tener buen aspecto, pero detesto que me digan que mi camisa o chaqueta son una «preciosidad». ¡Puaj! No intento que alguien se fije en una prenda concreta. Al contrario que muchas mujeres y hombres que pueden sentirse felices si alguien elogia su vestido, o su corbata, o sus zapatos. Con esto no quiero dar a entender que soy el ejemplo a seguir, pero me puede valer para formular la siguiente analogía.

Para mí, escribir es lo mismo: al leer las palabras no debo ver palabras. Debo ver ideas, sensaciones, belleza, emociones, música, acción, descripciones, reflexiones, circunstancias, impresiones… Las palabras no deben distraer.

Muchos tratan de demostrar cómo seleccionan palabras. de modo excesivamente obvio. Yo te aconsejo que lo hagas, pero que no se note. Trata de esconder tus palabras.

Libre elección

La vida es un relato en el que cada cual elige libremente su personaje. Y la gente, no sé por qué, tiende a decidirse por un papel feo, de villano, y secundario.

Soledad y belleza

Diré solamente que suspiro por un sueño antes de irme a dormir. Que soy un astronauta a la deriva deseando recibir señales de otras formas de vida como la mía en algún planeta cercano.Que hay paz dentro de mí, y que tengo las manos grandes. Desde mi nave perdida siempre se ven estrellas y una oscuridad inmensa que brilla. La vista es muy hermosa pero me duelen los ojos de tanto esforzarme por descubrir un punto que seas tú mirando a través de un cristal. No te diré buenas noches, porque en el vacío no hay mañanas ni tardes, sino soledad y belleza. Pero es triste que no estés aquí.